





Era un mundo de colorines; naranja, azul, rosa, rojo, morao... ¡muy morao!. Escenario ideal para que los Tronson hicieran tronsonadas... ¡sonadas!. Sí, porque...algunas eran... ¡pero que muy sonadas!.
Amigos de la Tronsonación, aquélla era una forma de vida (o de mala vida)... multicolor. Te partían la cara por la noche en el V.O., la camisita blanca se teñía de rojo tinto, te cosía de seguido un matasanos de guardia en una clínica de Arturo Soria, el Malvamorros te dejaba una camisa de pana limpia (qué menos, me partieron la jeta por salir al rescate de la suya) y una vez cosidito y con la camisita limpia... ¡hala! pal garito de turno con el Malacara y alguna musa nocturna que se nos acoplaba... ¡y a seguir con los colorines dándolo todo!, que la noche es corta y unos puntos en la ceja no te la amargan. Es curioso, recuerdo que aquella noche, al ir a pedir las copas a la barra, la gente me hacía hueco y las camareras me ponían las copas a mi primero al verme el careto. Por la mañana, unas risas y unas fotos, como no podía ser de otra manera. Y todo olvidado.
El Gorrión ensayaba sus yopos y sus carracas a poquito que se le dejara a su aire... Los demás, tras las caretas, también hacían tronsonadas, aunque parezca increíble... ¡y a veces, cositas raras, oiga!... Incluso se pudo ver algún Gato tras una careta de gato... ¿raro, no? Menos mal que te quitaste la careta ya hace tiempo y te tengo ya calao, Ansias.
Tronsonismo, Tronsonación, Atronsonamiento... llámenlo como quieran. Algunos se vacunaron a tiempo, gracias a Dios... otros, aunque cada vez menos, seguimos siendo portadores de aquel virus multicolor.
Dejo uno de los himnos sonoros de este colorido mundo y agradezco a Feroz sus sabias lecciones bloggeriles para que servidora haya conseguido poner orejas a este nuestro humilde espacio.
2 comentarios:
Ya lo dije en otra ocasión cuando robé la foto:
"Lo aguanta todo"
oyes, ¿y un rótulo fotochopeado en el título que ponga "the awesome tronsonite world"?
o "the tronsonite zone"
¿nos ponemos a ello?
chewdita
Vale, pero me tienes que escribir unos versos de esos tuyos que acompañen el fotochopeo ese que dices... ¡oh, mi Gran Maestro Jedi de los Blogs!
Publicar un comentario